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25 Feb 2019 - 05:16

Basa tu dieta en alimentos vegetales

En general, actualmente, existe un exceso en el consumo de alimentos animales. La mayoría de la población no llega a consumir la cantidad diaria recomendada de alimentos de origen vegetal y como consecuencia no se aprovechan los beneficios que aportan a la salud este tipo de alimentos. ¿Sabes cómo basar tu dieta en alimentos vegetales? ¡Vamos a verlo!

Beneficios de una alimentación rica en alimentos vegetales

Las dietas en las que predominan los alimentos de origen vegetal tienen mayores beneficios para la salud de las personas. Por ejemplo, se ha visto que una alimentación rica en alimentos vegetales ayuda a regular la tensión arterial y aporta una mayor protección cardiovascular. Contribuye a una menor incidencia de obesidad y disminuye el riesgo de padecer diabetes. También ayuda a regular el tránsito intestinal y aporta mayor cantidad de antioxidantes. Todo ello entre otros numerosos beneficios.

Obtener estos beneficios es muy sencillo: en tu alimentación diaria debe predominar la presencia de frutas, verduras y legumbres, sin olvidarse de los cereales integrales y los frutos secos. Todo ello por delante de (sobre todo) carnes, embutidos grasos, productos procesados... En definitiva, por delante de alimentos y productos de origen animal.

Consejos para basar tu dieta en alimentos vegetales

Si tú también quieres beneficiarte de las bondades de una alimentación basada en alimentos vegetales, pon atención a estos consejos para lograrlo. ¡Verás que preservar tu salud mediante la dieta, de una forma sencilla, es fácil!

Recuerda que hay que comer frutas

Es algo que parece sencillo, pero en la mayoría de las ocasiones no se llegan a consumir las raciones recomendadas.

Se recomienda que diariamente se consuman 3 piezas de fruta, como mínimo, a lo largo del día. Y la fruta la puedes comer de muchas maneras. Para desayunar puedes incluir la pieza de fruta entera, en forma de zumo, en puré, o a trocitos como por ejemplo como en la propuesta que os hacemos de porridge de avena con frutos secos y manzana. Esta sería tu primera ración del día.

Una manera de facilitar este paso es pelar la fruta la noche anterior, de modo que la tengas preparada cuando te levantes. Un paso muy sencillo que hará que no te dé pereza comer fruta a primera hora.

¿Dónde comemos las otras dos piezas? Puedes incluir otra a media mañana y la otra en alguna de las dos comidas principales, bien como postre o como parte de algún plato. Por ejemplo en una ensalada.

No olvides tus raciones de verdura

Además de la fruta, diariamente debes consumir por lo menos 2 raciones de verdura. Como verdura se entienden toda clase de verduras, hortalizas, lechugas, tomates, espinacas, calabacín, puerros, rábanos…

Dentro de estas dos raciones diarias se recomienda que una de ellas se haga, a poder ser, cruda, como por ejemplo ensaladas o gazpachos. De esta manera garantizamos que nos aporten todas sus vitaminas y minerales, que en el caso de la verdura cocida se pierden en el agua de cocción, por acción de la temperatura.

Sí, sí, pero… ¿qué es una ración? Una ración equivale a 200g de verdura. Si utilizáis el método del plato, éste nos dice que la mitad del plato debe estar compuesto por verdura, y los otros dos cuartos que quedan se dejarán para alimentos que aporten hidratos de carbono y proteínas.

Así pues, como vemos, el alimento que debe predominar en el menú de la comida y la cena es la verdura. Pero no hay que pensar en esa verdura hervida, insípida… Hay muchas y riquísimas recetas, fáciles de preparar, con las que comer este grupo de alimentos pasará a ser una delicia. ¿Te animas a probar recetas nuevas?

Legumbres, la proteína vegetal

Las legumbres parecen ser las mayores olvidadas en la alimentación de hoy en día. Sin embargo, son precisamente un alimento muy recomendable y son necesarias para equilibrar el aporte con las proteínas de origen animal. De hecho, la recomendación es que del total de proteínas que se consumen, el 50% sean proteínas de origen vegetal y aquí las legumbres tienen su gran papel.

Las legumbres contienen aminoácidos, las piezas que forman las proteínas. Para que una proteína se considere de alta calidad, debe contener todos los aminoácidos esenciales. En el caso de la carne, pescado y huevos, esta combinación es completa. En el caso de las legumbres, salvo en los garbanzos y la soja, hay carencia en algunas de estas piezas. Por eso es posible que hayas escuchado que es necesario mezclar legumbres con cereales ya que estos tienen esas piezas clave que, combinadas con las de las legumbres, ayudan a formar estas proteínas. Lo cierto es que no es necesario hacer esta combinación en la misma comida, así que puedes comer tranquilamente un plato de lentejas al mediodía que sus aminoácidos se encontrarán con los de los cereales que comas con el bocadillo de media tarde. Y lo mejor de todo es que además de estar aportando estas proteínas, no estarás aportando otras sustancias no tan deseables como las grasas saturadas que contiene la carne.

Como con las verduras, recetas con legumbres hay infinitas. Para comer frías, calientes, como parte de otros platos, para dippear… ¡es imposible aburrirse! Incluye un aporte de legumbres al día en lugar de carne, y estarás aportando una proteína vegetal además de un plus para tu salud.

Ya has visto que basar tu dieta en alimentos vegetales no es tan difícil, ¡ni aburrido! ¡No esperes más para disfrutar de los placeres (y beneficios) que te darán estos alimentos!

Tags: Alimentación